Seguir a Cristo cuesta, nos cuesta la vida. Implica matar todos los días nuestra voluntad, deseos, pasiones, comodidades, derechos, pecados, a nosotros mismos para poder seguir la voluntad  de Aquél que vive y gobierna nuestra vida pues "Con Cristo estoy juntamente crucificado, y ya no vivo yo, mas vive Cristo en mí; y lo que ahora vivo en la carne, lo vivo en la fe del Hijo de Dios, el cual me amó y se entregó a sí mismo por mí." (Gálatas 2:20) 
Entregar nuestra vida en obediencia y servicio no es un sacrificio, es una respuesta lógica ante un Dios merecedor de todo que entregó su vida por insignificantes humanos pecadores.
-Mel
⚓️buen día
  • _perfectoamor_Seguir a Cristo cuesta, nos cuesta la vida. Implica matar todos los días nuestra voluntad, deseos, pasiones, comodidades, derechos, pecados, a nosotros mismos para poder seguir la voluntad de Aquél que vive y gobierna nuestra vida pues "Con Cristo estoy juntamente crucificado, y ya no vivo yo, mas vive Cristo en mí; y lo que ahora vivo en la carne, lo vivo en la fe del Hijo de Dios, el cual me amó y se entregó a sí mismo por mí." (Gálatas 2:20)
    Entregar nuestra vida en obediencia y servicio no es un sacrificio, es una respuesta lógica ante un Dios merecedor de todo que entregó su vida por insignificantes humanos pecadores.
    -Mel
    ⚓️buen día

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